Ir al contenido
_
_
_
_

25º aniversario de la OPEP

La OPEP cumple 25 años. Pero no se trata de un aniversario, sino de una constatación: la OPEP va mal. Hasta tal punto que se habla de una posible desaparición, lo que parece exagerado. Se ha hablado también de crisis de conciencia, lo que está más próximo a la realidad. Un ejemplo: tomemos las reuniones de la organización, esas conferencias de un lujo extraordinario que disgustaban a los defensores de una cierta filosofía del desarrollo, pero cuyo aspecto teatral era aceptado como reflejo del prestigio adquirido por la OPEP. ( ... ) Actualmente, la OPEP se reúne para mostrar sus desacuerdos o adoptar resoluciones que no ilusionan a nadie o para fijar la fecha de su próxima reunión. ¿Será la exhibición ridícula de un actor envejecido?El retrato es tal vez un poco exagerado, pero debemos aceptar que la OPEP simbolizaba ayer otra cosa. Los males de la organización se remontan a algunos años. Se expresan en las dificultades financieras crecientes de los países miembros. que han llevado a algunos de ellos al borde de la bancarrota. Se han dado cuenta súbitamente de que las economías eran frágiles y que el petróleo no había contribuido apenas a darles bases sólidas para su desarrollo. ( ... )

Las dificultades financieras se traducen en la pérdida de influencia de la organización en el mercado petrolero, que ha visto disminuir su producción en proporciones importantes, y cuyo papel principal de defensa de los precios del petróleo parece cada vez más difícil de sostener. Pero hay un indicador preciso, el nivel de los precios, sobre el que se ha centrado la atención, cubre sólo un aspecto de la situación global, de la que los países miembros no dan siempre la impresión de haberse dado cuenta de su extensión. ( ... ) Puede uno preguntarse si la organización tiene algún papel que jugar.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_