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Tribuna

Trauma superado

Estaba previsto que el Mundial-82 fuera un golpe de verduguillo para el fútbol español. Se tenía la convicción de que un desastre deportivo, como el que se produjo, iba a causar un trauma cuya convalecencia, forzosamente, resultaría larga. Todos los pronósticos se han venido abajo. Aunque la capacidad organizativa de algunos dirigentes permanece en entredicho, el espectáculo balompédico ha salido de la UVI con celeridad imprevista.Cinco equipos españoles, cifra-récord, han pasado la segunda ronda europea. Sucede que el fútbol español está a la par del alemán y por encima del italiano, los dos finalistas del pasado campeonato mundial. Tanto en Alemania como en Italia los clubes también actúan reforzados con jugadores extranjeros.

La buena marcha en las competiciones continentales es evidente. Los taquillajes son superiores a los de la pasada campaña. La pasión no es inferior a la de los años más exultantes. Podría suceder que a los aficionados españoles su selección les importara mucho menos que su equipo y, por tanto, aquél síndrome mundialista fuera transitorio. El drama de las copas europeas para los equipos españoles se puede producir en los próximos sorteos. En la UEFA podrían enfrentarse Valencia y Sevilla y en la Recopa puede caernos en suerte un Barça-Madrid. Ahora no tenemos el recurso de las bolas calientes y frías de Saporta. El fútbol español, colectivamente, triunfa más, pero el Madrid manda menos.

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