Los chilenos rinden homenaje póstumo a Frei
Miles de ciudadanos chilenos se congregaron ayer en la catedral de Santiago de Chile para rendir homenaje póstumo al fallecido líder de la Democracia Cristiana y ex presidente de Chile, Eduardo Frei, cuyo cadáver estará expuesto en el templo hasta imañana, día en que se realizarán los funerales, a los que ha anunciado su asistencia el dictador chileno, Augusto Pinochet.
Las puertas de la catedral se abrieron a las 9.30 horas (13.30 hora de Madrid), y los chilenos empezaron a desfilar ante el cadáver de Frei, produciéndose algunas escenas de dolor y llanto entre las personas congregadas en la plaza de Armas de Santiago, situada frente a la catedral.En la misa celebrada a las ocho de la tarde del viernes (medianoche, en Madrid), el cardenal primado de Chile, Raúl Silva Henríquez, se refirió a la muerte de Frei como a "la pérdida de un amigo, y más que eso, de un hermano", e hizo una referencia a la defensa del político fallecido "en la salvación de nuestro pueblo y de la justicia social".
Algunos balcones y ventanas de la capital aparecieron ayer con crespones negros, una vez que el Gobierno autorizó este tipo de manifestaciones públicas de duelo. Algunas organizaciones sindicales democristianas han hecho un llamamiento para una concentración masiva mañana durante el trayecto del cortejo fúnebre, desde la catedral al cementerio.
Las reacciones políticas, tanto del ámbito latinoamericano como del europeo, coinciden en señalar la pérdida que sufre el movimiento democrático chileno.


























































