La reestructuración industrial costará 570.000 millones de pesetas al Estado
La reestructuración industrial le costará al Estado 570.000 millones de pesetas en los tres próximos años; de ellos, 230.000 vía presupuestos, y 340.000 en créditos y avales, según publicó ayer el diario Ya.Estas cifras corresponden a las primeras estimaciones del coste que supondrá aplicar el decreto-ley de reconversión. Por ejercicios, las necesidades presupuestarias serán de 70.355 millones de pesetas en 198 1, otros 71.130 en 1982 y 52.000 millones en 1983.
Los sectores con mayores necesidades presupuestarias serán construcción naval (27.500 millones en 1981 y 20. 100 y 19.700 en los siguientes), siderurgia integral (29.300, 24.500 y 17.200, respectivamente), textil (2.000, 8.000 y 10.200), aceros especiales (2.300, 2.400 y 2.500), electrónica de línea blanca (3.500, 2.900 y 1.000), aceros comunes (2.000, 3.000 y 1.000) y bienes de equipo eléctricos (1.000 millones de pesetas en 1981 y 2.000 en cada uno de los ejercicios siguientes). También figuran en la lista los sectores de papel (600, 3.200 y 3.200 millones), forja pesada (305, 180 y 190) y componentes eléctricos del automóvil (350, 650 y 1.0 10 millones).
En este cuadro no se incluyen los 12.000 millones de pesetas anuales de primas a la construcción naval. Del apoyo financiero, 29.738 millones de pesetas irán vía créditos extraordinarios del Instituto de Crédito Agrícola; otros 184.500, en créditos oficiales ordinarios. El ICO avalará otros 66.000 millones de pesetas para la siderurgia integral. Los avales del INI para garantizar la financiación de entidades privadas llegarán a 49.500 millones.
La reestructuración de alguno de estos sectores ya ha sido iniciada, y los planes de la Administración en general apuntan por una redefinición de los sectores más que por una simple política de parcheo.
El diseño de nuevas estrategias empresariales, y sobre todo la puesta en competitividad de las empresas de estos sectores, de cara a la integración en la Comunidad Económica Europea, han sido las características más destacadas de las que se ha pretendido dotar a los nuevos planes.


























































