Fotonoticia:
Su hijo fue la víctima número veinte.
Curtis Walker se aferra a la mano de su ex esposa, Catherine Leach, madre del último de los veinte niños de raza negra asesinados en la ciudad norteamericana de Atlanta desde hace año y medio. El Ayuntamiento está gastando más de veinte millones de pesetas mensuales en el hasta ahora vano intento de dar con los criminales, que, según la policía, podrían ser diez personas distintas. Las autoridades temen que la tensión desemboque en graves conflictos raciales.


























































