La tercera crisis del petróleo
La prolongación de la guerra entre Irán e Irak ha superado ya la frontera en la que sus efectos podrían ser fácilmente reversibles para convertirse en el fulminante que va a desencadenar la tercera gran crisis del petróleo, tras los golpes anteriores del otoño de 1973 y la primavera de 1979. Aunque ningún Gobierno ha adoptado por el momento ninguna decisión al respecto, todos han desempolvado los papeles de hace año y medio. Y en ellos se contempla, junto a la posibilidad de una subida exorbitante de los crudos y los derivados del petróleo, serios programas de racionamiento. Bastará que los dirigentes de un país decidan poner en marcha alguno de los programas de ahorro de combustible o repercusión anticipada de las subidas que se esperan, para que la cadena internacional de elevaciones se inicie de forma imparable.Las últimas informaciones filtradas a modo de globo sonda, en el sentido de que el Gobierno español está examinando con «creciente preocupación» las repercusiones que la prolongación del conflicto armado entre Irak e Irán pueden tener en los esquemas de aprovisionamiento para el próximo año, hacen ya pensar en actuaciones inmediatas. (...)
28 de octubre


























































