Devon Sommermille,
la niña norteamericana que nació el martes pasado a las veintiocho semanas de gestación, y con menos de quinientos gramos de peso, murió anteanoche. Su pequeño corazón no pudo aguantar, y demasiado que vivió cinco días, pues en esas condiciones sólo se dura unas horas», dijeron los doctores de Baltimore.


























































