257 muertos en una nueva catástrofe de un DC-10
Doscientas cincuenta y siete personas han muerto en un nuevo siniestro de un avión DC- 10. En esta ocasión, el aparato, de las líneas aéreas neozelandesas, que hacía un vuelo turístico sobre la Antártida, se ha estrellado contra la ladera de un volcán helado. La aeronave no envió ningún mensaje de socorro ni comunicación alguna sobre dificultades a bordo. La versión inicial fue de desaparición sobre el continente helado. Helicópteros de reconocimiento de bases norteamericanas y neozelandesas localizaron después sus restos en las laderas del monte Erebus, en la plataforma de Ross.
No hay supervivientes de la tragedia, cuarta protagonizada por un DC-10 en los últimos años. La mayoría de los pasajeros eran neozelandeses.
Las causas del accidente no se conocen. Las primeras versiones hablan de súbita pérdida de combustible y de altura.
Página 2


























































