Denuncia contra el alcalde de Vigo por supuesta prevaricación
El alcalde, dos concejales y varios funcionarios municipales han tenido que declarar en un juzgado de Vigo, como consecuencia de la denuncia por prevaricación y daños presentada por el propietario de una edificación derribada en parte por orden de la alcaldía, cuya política urbanística podría verse seriamente afectada.El propietario sostiene que el edificio se ajusta a los términos en los que le fue concedida la licencia de obra en el año 1968, mientras que la comisión municipal permanente ha venido insistiendo, desde entonces, que la obra los infringe. El propietario, al recibir la primera notificación de derribo, había conseguido una sentencia favorable de la Audiencia Territorial de La Coruña, que fue posteriormente revocada por el Supremo.
Al parecer, existe un expediente, que no ha llegado a resolverse desde que fue iniciado en 1978, en el que se incluye un informe del arquitecto municipal, quien afirma en él que la edificación cumplía con las exigencias de la sentencia del Tribunal Supremo. Ni el expediente ni el informe del arquitecto municipal llegaron nunca a ser tratados por la comisión permanente en tiempos de la anterior Corporación, y aquélla resolvió notificar nuevamente el derribo.
El mes pasado, la comisión de disciplina urbanística retomó el caso y decidió informar favorablemente el derribo de 1,30 metros de la fachada.
Ahora serán llamados a declarar en el juzgado que está estudiando las diligencias de la denuncia el arquitecto municipal y el funcionario responsable del expediente, en el que se incluía el informe del arquitecto, expediente e informe que habían quedado «traspapelados» y que alguien se ha encargado ahora de sacar a la luz.
El problema que puede derivarse de esta denuncia es que se vea afectada la política urbanística del Ayuntamiento de Vigo, uno de cuyos signos externos principales viene siendo el de ajustar los términos en los que se construye y el de sancionar inflexiblemente las infracciones hasta ahora cometidas. La Corporación se había propuesto aplicar dos derribos por semana, los martes y viernes, pero ha comenzado ya una importante oposición.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Finlandia incauta un barco procedente de Rusia sospechoso de sabotear un cable en el mar Báltico
Las autoridades activan la fase 1 de contingencia ambiental al sureste del Valle de México tras las celebraciones de Nochevieja
El Chelsea despide a Maresca tras un triunfo en los últimos siete partidos de Liga
Los testimonios del incendio en el bar Le Constellation en Crans-Montana: “Cundió el pánico absoluto, todo el mundo gritaba”
Lo más visto
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Al menos 40 muertos por un incendio en el bar de una estación de esquí en Suiza




























































