La mejor forma
que Salvador Dalí ha encontrado para reiterar su gran amor por Gala, su esposa, ha sido casándose con ella por segunda vez. En esta ocasión el artista español lo hará siguiendo el rito copto, en una iglesia de París. No se ha anunciado la fecha en que se celebrará la boda, pero sí se puede decir ya que Dalí tiene el estado de ánimo del soltero que, por fin, va a cumplir el sueño del matrimonio. «Estoy más eufórico que nunca», afirmó el novio copto. La peculiar luna de miel se anuncia movida: en primer lugar, Dalí asistirá a la antológica que de su obra prepara el Centro Pompidou de la capital francesa; luego irá de viaje a Rumania, para presentar un libro sobre la vida del emperador Trajano, y, finalmente, volverá a su cauce: a Figueras, donde está su patria chica y donde tiene su museo. Orgulloso, el gerundense ha declarado con satisfacción que a su museo han acudido en ocasiones este año hasta 2.600 visitantes diarios.La nueva boda de Dalí con Gala se celebra años después de que ambos se casaran por el rito católico. La próxima será una «boda insólita, como corresponde a mi famosa, genial y extravagante personalidad», ha dicho el pintor.


























































