Problemas y divergencias en UGT
En la Unión General de Trabajadores existen problemas importantes, fuertes divergencias, que se han puesto de manifiesto. desde la apertura del XXXI Congreso. Minutos antes del comienzo, un representante de Navarra tuvo dificultades de acceso a la sala, superadas posteriormente con la llegada del resto de la delegación, elegida tras la desautorización de una asamblea que había designado por su parte a otros representantes navarros para el congreso y la separación de varios militantes. En el aire de aquella decisión, que ayer gravitó sobre algunas otras delegaciones, están las acusaciones de trostkismo frente a las de servilismo a un partido, el PSOE, que según otros no está defendiendo una política de clase. Redondo, en su discurso, no'ignoró el debate planteado, y sin mencionarlo insistió en la autonomía y dependencia de UGT y PSOE.El positivo balance que hizo de la unidad socialista adelantaba la contestación a las posibles críticas que se cernían sobre la ejecutiva en cuanto al proceso de fusión con USO.
La delegación de Baleares, volvemos al inicio del Congreso, no apareció. Después comparecerían de forma independiente los delegados de cada isla.
La postura de UGT ante los pactos de la Moncloa, incoherencia ambigua para algunos, y el planteamiento de las elecciones electoralistas, según otros, provocaron fuertes críticas de algunas delegaciones como especlal protagonismo por parte de la de Alava.
El respeto a unas tendencias que para algunos existen ya de hecho, la clarificación de una política sindical y las pugnas por una ejecutiva, que según muchos otros está ya pactada, son otros de los temas calientes de este congreso. En la nueva ejecutiva que parece seguro que ampliará a diecinueve miembros podría dejar sus puestos -según ciertos rumores- García Duarte, Navarrete y Marcelo Garcia, y se incorporarían un militante del PSC, Jose Romero, y alguien de la Federación de Madrid.
En los próximos días, aunque se prevé una clara victoria de la línea próxima a la ejecutiva saliente, se adivinan unos debates muy críticos que, a la postre, siempre son beneficiosos para una organización democrática.


























































