Música para dos violines
El violinista Francisco Comesaña, que tan justo éxito alcanzó en su actuación con la Sinfónica de RTVE, y su mujer, la también violinista Polina Kotliarskaia, forman un interesante dúo que cultiva un repertorio apenas frecuentado.En su programa para los lunes de RNE, el dúo Comesaña-Kotliarskaia abordó una serie de páginas de gran atractivo. Junto a los dieciochescos Bocherini y José Herrando, estrenó el Tema con derivaciones, homenaje a Bela Bartok, de Juan Pich Santasusana, una de las más fuertes personalidades de la composición, dirección y pedagogía barcelonesas. Escrito para el citado dúo, el Tema con variaciones, sin dejar de presentar resonancias raciales, es un ejemplo de música objetiva cuya adecuación instrumental sirve a una ideología expresiva de gran eficacia, brillantez y belleza.
El éxito de la obra fue grande y los aplausos pudo recogerlos el compositor al lado de sus intérpretes. El programa terminó con una estupenda y apenas escuchada Sonata, de Prokofiev, la Op. 56, en la que, a través de la doble voz violinística, se presenta ampliamente todo el repertorio conceptual, estilístico y técnico del músico soviético. Todas las obras, muy bien comentadas por José Luis García del Busto, encontraron en el dúo Comesaña versiones de gran calidad y hondura.


























































