El Barcelona presenta una queja formal a la Federación y pide sanciones para los árbitros por “errores graves o negligencias”
El club azulgrana, en una misiva de cinco puntos, pide uniformidad de criterios y transparencia del VAR tras el partido ante el Atlético de Madrid de la ida de las semifinales de la Copa del Rey


El FC Barcelona ha presentado una queja formal ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los arbitrajes, justo después de la indignación que generó en el Barça el partido del jueves en la ida de las semifinales de Copa del Rey ante el Atlético de Madrid. El club azulgrana ha anunciado este sábado el envío de la carta al presidente de la RFEF, al presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), al responsable del VAR y al director de la asesoría jurídica; una nota en la que expresa su “profunda preocupación por la reiteración de un criterio homogéneo” en las decisiones arbitrales. Un movimiento que llama la atención cuando todavía colea el caso Negreira, actualmente en fase de instrucción, en el que se investiga el motivo de los pagos de más de 7,8 millones de euros del Barça al entonces vicepresidente del CTA, José María Enríquez Negreira.
En la extensa misiva, repartida en cinco puntos, el Barça expone y señala “falta de coherencia en el criterio disciplinario”, “criterios contradictorios en acciones de mano” y “acumulación de errores relevantes”. Además, también carga contra el VAR, especialmente en su aplicación y su transparencia, así como también cuestiona la falta de un criterio claro para enviar a los árbitros al monitor para revisar jugadas.
“El club quiere dejar claro que esta iniciativa no pretende cuestionar la profesionalidad del colectivo arbitral”, asegura el Barça en su comunicado, en el que también propone crear un reglamento disciplinario para los árbitros con consecuencias en caso de “errores graves o negligencias” y reclama la publicación íntegra de todos los audios del VAR.
La queja llega tras la anulación del gol de Pau Cubarsí en el minuto 51 de la ida de la semifinal de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y el Barça. Los colegiados necesitaron siete minutos para comprobar la legalidad del tanto —que finalmente quedó anulado por fuera de juego—, con los jugadores peloteando sobre el campo. Los futbolistas del Barcelona, tras el encuentro, se aquejaron públicamente, con Frenkie de Jong tildando de “vergüenza” las decisiones arbitrales. También se enfadó Hansi Flick: “¿Cuánto han tardado? ¿Siete minutos? ¡Es un desastre!”.
Pero antes de que concluyera el partido, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) emitió un comunicado explicando el motivo de la decisión: mientras el equipo VAR analizaba la acción, el sistema de fuera de juego semiautomático falló durante la modelización de los jugadores “al detectar mucha densidad” de futbolistas, aclara la nota. Al no poder recalibrar el sistema, el equipo lanzó las líneas de fuera de juego manuales, motivo por el cual el proceso se alargó “más de lo normal”.
Comunicado del FC Barcelona https://t.co/m6t8pOKztp
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) February 14, 2026
“Lo quiero calificar de vergüenza. Como presidente quiero decir que no lo dejaremos estar así, y pediremos explicaciones. No puede ser que pasen ocho minutos para ver qué pasa con una jugada”, explicó Rafa Yuste, actual presidente del Barça tras la dimisión de Laporta el pasado lunes 9, en Catalunya Ràdio.
De hecho, Laporta, ahora precandidato en plena carrera para las elecciones del club azulgrana que se celebrarán el próximo 15 de marzo, salió a ‘X’ a comentar el encuentro. “Del gol mal anulado a Pau Cubarsí, llueve sobre mojado porque nos recuerda al que nos anularon de Lamine Yamal, también incorrectamente en Anoeta. Nada es inocente. Por eso debemos luchar contra todo y contra todo el mundo”, expresó.
“El Barça nunca ha comprado un árbitro y al Barça generalmente no le favorecen los árbitros. Han favorecido toda la vida al Madrid”, aseguró Laporta a finales del pasado mes de noviembre en relación al Caso Negreira, la investigación del pago de más de 7 millones de euros del Barça al número dos de los árbitros españoles, José María Enríquez Negreira, y a su hijo, Javier Enríquez, entre 2001 y 2018, para conocer si influyó en los arbitrajes. Laporta, que declaró en diciembre como testigo después de que se le retirara la condición de investigado al haber prescrito los posibles delitos que podrían imputársele, justificó esos pagos por los informes técnicos arbitrales entregados al club. El último en hablar fue Joan Gaspart, exvicepresidente y expresidente azulgrana, que negó los pagos del Barça a Negreira y a su hijo a cambio de favores de los colegiados. “El Barça jamás ha cometido una ilegalidad”, expresó tras comparecer también en calidad de testigo hace poco más de una semana.
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