Benoit Richaud, el hombre de las mil caras que entrena a 16 patinadores y “consigue que no todos hagan lo mismo”
El coreógrafo francés, que prepara a atletas de hasta 13 nacionalidades distintas, se ha convertido en el foco de atención por sus cambios de vestimenta durante los Juegos Olímpicos de invierno

Catorce segundos. Ni uno más. Es lo que necesita el francés Benoit Richaud para despojarse de la chaqueta blanquirroja de la selección georgiana, pegarse una carrera por el lateral de la pista en la que los patinadores artísticos luchan por las medallas y enfundarse el plumas celeste del combinado estadounidense antes de que la música comience a retumbar en la capital de la moda. Se trata de uno de los numerosos cambios de vestimenta que el camaleónico coreógrafo galo ha ejecutado en plena competición durante los Juegos de invierno, motivo que, impulsado por la fuerza de las redes sociales, le ha convertido en una de las inesperadas sensaciones olímpicas al sur de Milán.
En el imponente Unipol Forum, hogar durante el resto del curso del Armani Milán de Lorenzo Brown, Richaud supervisa estos días el desempeño de 16 patinadores de 13 nacionalidades distintas: los individuales Stephen Gogolev (Canadá), Maxim Naumov (Estados Unidos), Adam Siao (Francia), Nika Egadze (Georgia), Kao Miura (Japón), Tomàs Guarino (España) y Donovan Carrillo (México); las patinadoras Kaori Sakamoto (Japón), Mariia Seniuk (Israel), Alexandra Feigin (Bulgaria), Livia Kaiser (Suiza) y Maria Pavlova (Hungría); y las parejas formadas por Anastasiia Metelkina y Luka Berulava (Georgia), y Minerva Hase y Nikita Volodin (Alemania).
A todos les ha diseñado un programa de competición, música incluida. Y a todos, sin excepción, les ha acompañado al banquillo en el que se conoce el veredicto de los jueces. “Sé que algunos entrenadores abogan por usar siempre ropa neutra. Yo lo hacía y me criticaban por ir siempre de negro. Pero los Juegos Olímpicos son algo diferente, un momento especial en el que se ha de apreciar las singularidades de cada deportista”, explica él. “Cada país, además, tiene una cultura concreta y diferente. Me gusta respetar esa riqueza. Es lo que trato de mostrar cuando salgo en pantalla junto a mis patinadores”.
The busiest man at the Olympic Games! 👨💼🧑💼
— TNT Sports (@tntsports) February 11, 2026
French coach Benoit Richaud was seen wearing the jackets of multiple nations with different athletes during the figure skating… because he is working with 16 skaters from 13 different countries! 😅🌎 pic.twitter.com/HE2hPgsGg5
Galardonado durante los dos últimos años como el mejor coreógrafo del mundo por la federación internacional, Richaud, 38 años recién cumplidos, despuntó como entrenador tras colgar las cuchillas en 2009. “Sentía que se hacía lo mismo una y otra vez, y a mí lo que me gusta es que la persona conecte con su ejercicio”, declaró a Reuters en Milán. “No es fácil comprometerse por igual con los 16 patinadores, pero todo es organizarse: mi jornada es una cuadrícula en la que todo está milimetrado”, añadió.
La expatinadora Sara Hurtado, siete veces campeona de España y preparadora del dúo formado por Sofía Val y Asaf Kazimov, entiende que su homólogo francés sea el hombre más requerido por los más reputados patinadores del planeta. “Aporta creatividad y carácter sin repetir impronta, es decir, consigue que no todos acaben haciendo lo mismo”, cuenta a EL PAÍS. “Ha trabajado un estilo que funciona muy bien y muchos quieren tener su punto de vista. Al final, es capaz de reforzar las fortalezas de cada patinador sin que este pierda su esencia”.
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