El 40% de los directores y guionistas de cine europeo solo firmó una película en una década
Un estudio del Observatorio Europeo Audiovisual refleja “un recambio impresionante y una gran precariedad” en la autoría de los filmes estrenados en salas, la mitad de los cuales está compuesta cada año por óperas primas


Pocas películas se vuelven inolvidables para el público. Solo los autores, quizás, guardan recuerdos de todos los filmes que crearon. Pero la realidad pone a dura prueba incluso su memoria (y su bolsillo): un 40% de los cineastas y guionistas que estrenaron un largo europeo en salas en 2015 no volvió a firmar otro en toda la década siguiente, según un estudio lanzado hoy jueves por el Observatorio Audiovisual Europeo. Se supone que el director rueda cine, y el escritor lo narra. Pero casi la mitad de esos profesionales apenas lo hizo una vez en 10 años. A la vez, más del 50% de las películas estrenadas cada año está representado por óperas primas, calcula el mismo informe. Números para hacerse muchas preguntas, y alcanzar varias conclusiones. El documento, de 41 páginas, sugiere desde el principio al menos dos: “Un impresionante recambio, y una gran precariedad”.
Muchos filman, pues. Pero pocos logran una segunda oportunidad. De la tercera, mejor ni hablar. El dato, además, resulta casi idéntico a un informe del mismo organismo publicado en 2021 y referido al periodo 2003-2017. Así que, desde hace dos décadas, seguir dirigiendo cine en Europa es básicamente un ejercicio de cara o cruz. “Muchos dan clases, realizan vídeos musicales... La mayoría, en realidad, malvive. Y a menudo quien aguanta tiene un soporte económico familiar detrás que le permite resistir”, reflexionaba en 2021 la directora Cristina Andreu. Poco parece haber cambiado desde entonces. Aunque, a la vez, las obras para televisión y plataformas arrojan cifras muy distintas: allí, el 85% de los guionistas y el 91% de los cineastas activos en 2015 continuó trabajando en los años siguientes. Cabe preguntarse si la pantalla pequeña se ha vuelto el Eldorado. Pero el estudio responde que no tanto. Y, desde luego, no para todos.
Porque, en contra de la idea asentada del constante trasvase de profesionales entre cine y televisión, las cifras cuentan otra película: solo el 11% de los guionistas y directores trabajó en los dos ámbitos entre 2015 y 2024, lo que refleja cierta especialización y separación. Con matices, eso sí: un 42% de los directores activos en televisión sí había filmado en algún momento de su carrera al menos un largo para salas; al revés, solo el 13% de los cineastas para la gran pantalla había realizado al menos un proyecto para la pequeña. De ahí que el informe destaque otra conclusión: el largo para salas sigue muy asociado a la “persistencia del modelo de filme europeo de autor”. Como indicio, el 63% de los directores de películas para la gran pantalla también se encargó del guion. En televisión, al revés, el 82% filmó al menos un episodio que no había escrito.
“La ficción para televisión y plataformas proporciona más trabajo que el cine en salas, pero para un número de profesionales más reducido en proporción”, destaca el estudio. Entre 2015 y 2024, cada guionista participó de media en 1,5 filmes para cines, pero en 3,3 para otros formatos. Consecuencia, también, de que series y películas para la pantalla pequeña suelen emplear a más firmas: normalmente, dos directores y cuatro escritores, frente a 1,1 y 1,8, respectivamente, para las obras que terminen en salas. Aunque el descenso del total de profesionales de dirección y guion que el estudio detecta en los últimos años ―analiza 38.762 autores, y unos 30.000 proyectos― le lleva a plantear en dos diapositivas si se ha tocado techo en trabajos disponibles en ambas disciplinas.
La misma pregunta rodea, desde hace años, a la producción. En 2023, último dato oficial disponible, debutaron en cines en España 728 películas, de las cuales 288 eran españolas: de media, 14 nuevas cada semana (muchas solo celebran un estreno minúsculo). La exhibición anual ―la suma de lanzamientos y reposiciones― se ha disparado hasta 2.645 filmes, la más alta desde 1989. De entre ellos, 782 fueron largos españoles: casi el doble que hace 15 años. Y eso que la compra de entradas ha bajado hasta la media de 1,5 por cada ciudadano, la más baja jamás registrada por el Anuario que publica la SGAE, exceptuando los años del covid. Aumentan cada vez más las películas, pero bajan los asistentes. Aunque no su interés por el séptimo arte: el 15% de la población ve filmes en casa diariamente y el 60,7% al menos una vez por semana, como recogió la última Encuesta de Hábitos y Prácticas del Ministerio de Cultura.
Así que se consume más cine que nunca, pero mucho menos en salas. Y quien lo filma y escribe para la gran pantalla sabe que tal vez no vuelva a hacerlo en una década, o nunca más. Ahí está el guion que la realidad cuenta desde hace años. A ver quién es capaz de darle un giro.
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