Mas justifica la privatización de empresas para garantizar las políticas sociales
Rivera dice que el precio del agua aumentará un 20% y que subirán los peajes
Vender patrimonio para no afectar más a las políticas sociales de la Generalitat. Esa es la justificación que dio ayer el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para defender la privatización de empresas públicas rentables, como Aigues Ter-Llobregat o las concesionarias de los túneles de Vallvidrera y el Cadí. El diputado de Ciutadans Albert Rivera le reprochó que esas privatizaciones comportarán un aumento del 20% en el precio del agua y un incremento de los peajes, pero el presidente de la Generalitat volvió justificar las medidas por la herencia recibida.
Así, dijo que el precio del agua hubiera aumentado en cualquier caso porque las empresas que lo gestionan, en alusión a la Agencia Catalana del Agua, estaban en quiebra. “Y no debe ser responsabilidad del Gobierno actual”, dijo.
La Generalitat prevé ingresar este año 880 millones de euros con la privatización de empresas y venta de patrimonio. De no ser así, Mas dijo que se debería recortar aún más en sanidad, educación, universidades, formación profesional, dependencia y gasto en personas discapacitadas.
Rivera le reclamó que recorte en “construcción nacional”, como canales de televisión, administraciones públicas y embajadas, y dijo que la venta del patrimonio público es “pan para hoy y hambre para mañana”. Mas le recriminó que lo que Rivera propone recortar apenas supone el 1%.


























































