Bachmann doblega a la fiera
“Parar, templar y mandar”, reza el canon del toreo clásico. Esta partida es una aplicación al ajedrez de tal consejo, frente a una fiera creativa
“Parar, templar y mandar”, reza el canon del toreo clásico. Esta partida es una aplicación al ajedrez de tal consejo, frente a una fiera creativa

Harry Pillsbury se enfrentó dos años antes de su muerte al campeón del mundo Emanuel Lasker por última vez. Y le ganó
A veces, el derrotado abandona la sala tras felicitar a su rival sin saber por qué ha perdido. Es probable que eso ocurriera tras esta partida
Hay argumentos para sostener que España debería ser una potencia en ajedrez deportivo desde hace años. Pero pocos españoles brillan en los Mundiales
Un gran maestro ve mucho más allá de lo evidente e identifica el meollo de cada posición. Alan Pichot demuestra en esta partida que merece ese título
La defensa también puede ser arte. Disfrutarlo exige tiempo y concentración porque es mucho más sutil que el ataque. Este es un ejemplo delicioso
Descartado ya de la lucha por el título de campeón iberoamericano –era el principal favorito-, Paco Vallejo firmó el lunes una partida modélica
Wesley So ha confirmado en Bilbao que está entre las jóvenes estrellas con gran futuro. Pero en el todo indicaba que el vencedor iba a ser Anish Giri

Harry Pillsbury pasó a la historia no solo por sus sensacionales partidas, consideradas obras de arte, también porque un ataque fue bautizado con su nombre
El leonés Jaime Santos asombra desde que era niño. Le faltaban concentración y calma, pero ha mejorado. Así lo indica este triunfo sobre el número uno español
A cierta edad se reserva la fuerza para grandes peleas. Quizá la proximidad del Torneo de Candidatos explique el bache de Anand
Esta partida demuestra que su joven ganador atesora un gran talento. Empieza jugando por las casillas blancas con gran eficacia, y remata por las negras
El rey en una columna central abierta es siempre un tema táctico. Pero requiere valentía y precisión, como la que muestra aquí el juvenil Garriga
El ajedrez iguala a todo el mundo, a gentes de cualquier edad. Aún así, sorprende la coherencia y el nivel técnico de Lance Henderson, de 12 años
El juego de alto riesgo exige evaluación profunda y cálculo exacto. Wesley So exhibe ambas virtudes en esta pelea contra otra joven estrella

A pesar de sufrir sífilis, el estadounidense Harry Pillsbury siguió produciendo obras de arte, como esta ante Schiffers en 1898
Dos grandes son capaces de firmar grandes luchas aunque estén en el inicio de su declive. He aquí un ejemplo magnífico

Harry Pillsbury ya ganó dos veces a Wilhelm Steinitz, primer campeón del mundo oficial del ajedrez, en 1892. Tres años más tarde repitió victoria en el torneo de San Petersburgo, en Rusia
Krámnik es ahora, a los 40 años, el 4º del mundo tras su magnífica actuación en la Copa de Europa de Clubes. Esta partida es una lección magistral.
La Defensa Berlinesa ha sido tan analizada durante los últimos 15 años que partidas como esta, entre dos estrellas, son muy poco frecuentes
Transformar pequeñas ventajas en grandes victorias es algo que pocos en la historia han hecho tan bien como Vladímir Krámnik. Este es un bello ejemplo
No son pocos los casos de grandes talentos que eligen otro camino profesional en detrimento del ajedrez. David Pardo es uno de ellos
El Rápido de Madrás asombra desde niño porque ve ideas geniales en décimas de segundo. Es muy raro que pierda partidas como esta, muy interesante
La campeona del mundo tendrá que jugar mucho mejor que en esta partida cuando defienda el título ante la mejor del planeta. Si no, el duelo será una masacre
El sistema Colle-Zukertort es un arma antigua, sólida y al mismo tiempo peligrosa. El genial Ivanchuk da una lección magistral sobre cómo enfrentarse a ella.
Todo aficionado al ajedrez necesita disfrutar con cierta frecuencia de partidas como esta. Alexéi Shírov, el ‘Leonardo da Vinci’ del ajedrez, sigue ahí.
Los fracasos producen un dolor descomunal en quien no pierde casi nunca. Eso le ocurrió a Carlsen tras esta partida frente a otro genio, Ivanchuk