La reapertura de Ormuz, los ataques de Israel y el regreso de 1,2 millones de personas a sus hogares: el primer día de una tregua sin garantías
La tregua de 10 días entre Israel y Líbano entró en vigor en la madrugada del viernes. En sus primeras horas, Irán abrió el estrecho de Ormuz, pero la paz seguía siendo una promesa sin garantías.
Ormuz, abierto... hasta el miércoles. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, anunció ayer la apertura total del estrecho al tráfico mercante, vinculándola expresamente a la duración de la tregua libanesa. Pero con la condición de que si la tregua cae, Ormuz se cerraría.
Los mercados llevaban mes y medio esperando esta noticia. El barril de brent cayó casi un 10%, hasta los 90 dólares, desde los 120 a los que había llegado tras el cierre del estrecho.
El alto el fuego, roto desde la madrugada. El ejército libanés denunció violaciones israelíes pocas horas después de que entrara en vigor la tregua. Trump anunció además que había prohibido a Israel volver a bombardear Líbano.
1,2 millones en la carretera, hacia casas que ya no existen. La autopista entre Beirut y el sur registró atascos kilométricos desde primera hora del viernes. Algunos de quienes volvieron el viernes lo hicieron hacia pueblos enteros demolidos por las excavadoras israelíes.
¿Y ahora qué? Todo depende de lo que ocurra antes del miércoles. Según Axios, EE UU e Irán habrían avanzado en la negociación de un memorando de entendimiento de tres páginas para poner fin a la guerra. Trump aseguró que estaría dispuesto a desplazarse a Islamabad para cerrar el acuerdo. Si las negociaciones prosperan, la tregua en Líbano podría consolidarse y Ormuz quedar abierto de forma definitiva.
©Foto: Louisa Gouliamaki (Reuters)