
El exministro Jorge Fernández Díaz pide anular pruebas clave y que el juicio no se celebre en la Audiencia Nacional
Una decena de antiguos altos cargos del Ministerio del Interior y la cúpula policial se han sentado este lunes en el banquillo de la Audiencia Nacional durante la primera jornada del juicio del caso Kitchen, la trama urdida en 2013 para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas.
Los acusados. En primera fila estaban el exministro Jorge Fernández Díaz y su mano derecha, Francisco Martínez. La Fiscalía pide para ellos 15 años de cárcel por liderar una operación sin control judicial financiada con fondos reservados.
- Las defensas han abierto fuego pidiendo anular pruebas clave, como las grabaciones del comisario José Manuel Villarejo, y cuestionando la competencia de la Audiencia Nacional para juzgar los hechos.
¿Qué está en juego? El tribunal debe determinar quién dio la orden de usar recursos del Estado para proteger al Partido Popular. Se espera que el juicio, que ha levantado una expectación máxima, se alargue hasta finales de junio.
El factor político. El PSOE, personado como acusación popular, pidió que se siente en el banquillo al PP como persona jurídica, señalando a la antigua cúpula de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal. La dirección nacional del PP marcó distancia de los dos y evitó defenderlos de forma expresa.
©Foto: Javier Lizon (EFE)