Ir al contenido
_
_
_
_
The Petroleos de Venezuela SA (PDVSA) Bajo Grande Refinery at the Paraguana Refinery Complex on Lake Maracaibo in Maracaibo, Zulia state, Venezuela, on Friday, Nov. 17, 2023. A decision by the US on Oct. 18 to ease sanctions in exchange for greater political freedom in Venezuela, has opened the doors for dealmaking and increased production that will enable the Latin American country's crude to reach global markets. Photographer: Gaby Oraa/BloombergFoto: Gaby Oraa (Bloomberg)
petróleo

¿De dónde viene la obsesión de Trump por el petróleo venezolano?

Donald Trump ha situado el petróleo venezolano en el centro de una ofensiva que culminó con la captura de Nicolás Maduro y el acceso de Washington a las mayores reservas de crudo del planeta.

Para entrar en contexto: Venezuela, que en 2010 arrebató a Arabia Saudí el liderazgo en reservas gracias a la faja del Orinoco, dispone de 300.000 millones de barriles, alrededor del 17% del total mundial.

  • Pero las sanciones, corrupción y décadas de mala gestión hacen que hoy produzca solo un 1%.

Y esto obsesiona Trump… Su mantra en la primera administración fue “Drill, baby, drill" (perfora, nene, perfora), y por esto anunció el levantamiento parcial de sanciones y la gestión indefinida del sector petrolero venezolano, bajo el argumento de un beneficio mutuo.

Pero sus ambiciones tropiezan con la realidad. Reactivar la industria exige más de 100.000 millones de dólares en inversiones.

  • Exxon Mobil y ConocoPhillips, que abandonaron el país tras las nacionalizaciones de Hugo Chávez, se muestran reticentes.
  • Chevron es la única gran petrolera estadounidense que sigue operando en Venezuela y concentra alrededor del 25% de la producción nacional.
  • Repsol, que explota un yacimiento de gas natural situado en el Golfo de Venezuela, está dispuesta a invertir más si el marco político y legal lo permite.

©Foto: Gaby Oraa (Bloomberg)

Si quieres saber más, puedes leer aquí.

_
_